¿Cómo ofrecer una inducción experiencial a estudiantes sin materiales?

Publicado
15 September 2016

Escrito por
Jamie Thompson
Head Facilitator and Managing Director at MTa Learning
Ayer tuve el placer de ver a Ryan Offutt hacer precisamente eso con un grupo de estudiantes de Máster en Leeds University Business School.
Una buena inducción estudiantil debe proporcionar a los estudiantes los conocimientos básicos (“housekeeping”) necesarios para tener éxito en sus estudios y, creo que más importante aún, iniciar relaciones de confianza con sus compañeros y con el profesorado, que les permitirán formar grupos de trabajo efectivos.
En concreto, una inducción efectiva podría ayudar a los estudiantes a:
Sentirse cómodos contribuyendo en el grupo
Encontrar puntos en común para crear un sentido de pertenencia
Hacer revelaciones personales que rompan barreras y sirvan de punto de partida para desarrollar relaciones
Construir confianza dentro del grupo y ayudar a que todos se sientan cómodos “mostrándose”
Sentirse bien al “fallar” como parte del proceso de aprendizaje (¡para poder aprobar los exámenes!)
Reflexionar sobre las habilidades y actitudes que permiten que los equipos trabajen de manera efectiva
Ryan tenía una serie de actividades para ayudar a esto:
La historia de mi nombre
Es un ejercicio simple pero poderoso. Los estudiantes se organizan en grupos de 3-4, y cada miembro, por turno, debe contar la historia de su nombre. Por ejemplo: “Soy Jamie, me llamo Jamie por mi bisabuelo que fue minero en la Primera Guerra Mundial.” Los oyentes están animados a hacer preguntas y explorar las historias.
Resultados:
Ayuda a los estudiantes a desarrollar una identidad
Facilita recordar los nombres
Ofrece una oportunidad de revelación personal controlada
Rompe barreras y permite que otros hagan preguntas
“Soy increíble y tú también porque…”
Se coloca a todos los participantes en un gran círculo sentados. El facilitador se sitúa en el centro y dice “Soy increíble porque…” y hace una revelación personal, por ejemplo: “Soy increíble y tú también porque nos encanta ver Netflix”. Todos a quienes les aplique se levantan y buscan una nueva silla, incluido el facilitador. Alguien quedará en el centro y será su turno de continuar.
Resultados:
Fomenta la revelación personal segura
Ayuda a los estudiantes a identificar a otros con intereses comunes
Aumenta la comodidad al hablar frente al grupo
Energiza la sesión
Retratos
Grupos de 3-4 reciben una hoja de papel y un bolígrafo. Se les pide dibujar dos puntos en la hoja. La tarea del grupo es dibujar un retrato y titularlo una letra a la vez. Los miembros del equipo no pueden comunicarse entre sí y se turnan para añadir líneas al retrato.
La actividad puede revisarse haciendo que los participantes reflexionen sobre las actitudes que ayudan o dificultan el progreso.Resultados:
Una oportunidad para reflexionar sobre las habilidades y actitudes que permiten la colaboración efectiva, por ejemplo:Crear una visión compartida
Construir sobre las ideas de otros
Observar las necesidades de los demás
Asumir responsabilidades
Dibujo de un retrato, simbolizando trabajo en equipo y colaboración en aprendizaje experiencial.

Ryan también energizó al grupo y creó experiencias compartidas adicionales mediante carga cognitiva (una versión adulta de “Simón dice”) y haciendo que los participantes crearan apretones de manos secretos (aunque yo sería cauteloso al hacer esto en grupos mixtos y multiculturales).
Como en tantas actividades experienciales, la magia, por supuesto, viene del facilitador.
Y un último consejo que recibí de Ryan: si, como yo, pasas mucho tiempo logrando que los participantes se involucren, a veces tendrás problemas para conseguir que se desconecten y guarden silencio.
¿La solución? No grites, usa el poder del grupo para transmitir tu mensaje. Di: “Si me escuchas, aplaude una vez.” Di: “Si me escuchas, aplaude dos veces.” Y observa cómo una hermosa quietud se extiende por el grupo.

Escrito por
Jamie Thompson
Head Facilitator and Managing Director at MTa Learning
Jamie is passionate about inspiring and developing people through experiential learning. With an engaging, empowering and creative approach, he's trained over 1,000 facilitators and trainers from 37 countries through the MTa Masterclass. The creative activities developed by MTa Learning are now used in over 100 countries by thousands of the world's leading organisations including as Emirates Airlines, Amazon, Nissan, and Verizon USA. Jamie pairs his passion and experience with an impressive corporate and academic background, having started out at Deloitte before joining MTa, and now serving as a Leader in Residence and Guest Lecturer at Leeds University Business School.
